//
Estás leyendo...

comercio exterior

¿Cómo financiar las operaciones de comercio exterior?

Si atendemos a los datos, la exportación está siendo, desde mediados de 2009, la vía de escape de muchas empresas. De acuerdo con el Indicador Sintético de Actividad Exportadora (ISAE) –que refleja la percepción empresarial de la actividad exportadora y sus perspectivas– el 30,9% de las empresas ha aumentado su cartera de pedidos de exportación en el segundo trimestre del año. Sólo el 21,3% la ha disminuido. La causa principal hay que buscarla, según este indicador, en que hay más demanda fuera. Salir a vender al exterior se perfila como fórmula para sobrevivir…

Transferencias, cheques personales o bancarios, remesas, créditos documentarios… Hay varias opciones de productos, cuyas características concretas variarán según la entidad financiera. Elegir uno u otro dependerá de la propia operación: el país al que se exporta, la empresa a la que se vende, la mercancía… Y de los factores económicos y políticos globales.

 

A continuación, os presentamos los más comúnmente utilizados:

Créditos documentarios:   intervienen el exportador y su banco, importador y su banco. El exportador e importador forman un contrato. Entonces el importador inicia una operación con su banco (letter of credit) que también se llama banco emisor. Una vez hecho esto el banco emisor notifica mediante un mensaje SWIFT al banco notificador (del exportador) que lo notifica al exportador, que si está de acuerdo, inicia la exportación. Además el exportador envía la documentación a su banco, que la comprueba para comprobar salvedades y la reenvía al banco del importador que lo pone a disposición del importador que si está todo en orden autoriza el pago.

Este instrumento garantiza el pago de la mercancía en un plazo determinado siempre estando bajo el cumplimiento de las condiciones y términos antes convenidos.

 

Remesa documentaria: Los actores que intervienen son los mismos. Los documentos son los mismos, pero el banco no los revisa y los envía al banco corresponsal del país de destino, o a su sucursal del país de destino, que lo entrega al banco del importador, con unas instrucciones de que le entregue estos documentos al importador, (que va a necesitar para retirar la mercancía en aduanas) a condición de una entrega de un efecto de pago (pagaré, cheque bancario o personales, etc.) de la mercancía.

El inconveniente que puede tener esto es que el importador puedo no aceptar el pago y no retire la mercancía. La mercancía se queda en aduanas y hay que retirarla (volviendola a traer o recolocándola, y además tendrás que bajar el precio). Normalmente este medio de pago es con clientes de confianza.

 

Seguros de cambio: Este es un instrumento financiero derivado, que en la actualidad, es bastante innovador y puede ayudar a la administración financiera de tu empresa.
Es un contrato que se establece para comprar o vender una divisa a una fecha futura y a un tipo de cambio determinado, mediante el pago de una prima. Protege el capital del cliente eliminando el riesgo contra fluctuaciones en el tipo de cambio. Permite al beneficiario una adecuada planificación de la tesorería en el corto y medio plazo.

Pero, como explica Roberto Vieites, técnico del BIC, “la incertidumbre generada por la crisis financiera internacional ha hecho que se demanden medios de pago seguros, aunque sean más caros”. Por eso, “los expertos están recomendando sobre todo el forfaiting y el factoring”.

 

Forfaiting: Con este instrumento, el banco te adelanta el dinero de la venta y asume cualquier incumplimiento en el pago por parte del importador”. Conviene cuando las operaciones sean altas (más de 500.000 euros) y el país en el que se opere, de riesgo. “Es una solución para penetrar en mercados como Europa del Este, África del Norte, Asia, y, en general, cualquier mercado de riesgo”, explican desde el BIC Galicia. ¿El coste? Se paga en comisiones e intereses. Aunque el tipo de interés suele ser fijo, una desventaja es que también suele ser alto.

Factoring: No sólo financia: también facilita la gestión y administración. Hay compañías especializadas en ello. La empresa cede el crédito comercial de sus clientes a la compañía de factoring, que será la que gestione el cobro. Así que además de la liquidez inmediata y la eliminación del riesgo, reduce la carga de trabajo administrativo en la empresa. De nuevo, otra desventaja es su alto coste.

 

 

Discussion

No comments yet.

Post a Comment

Síguenos en las redes sociales

Friend me on FacebookFollow me on Twitter

LinkedIn

Últimos tweets publicados